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¿Cuánto marca su tensión?

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Publicado 22 de septiembre de 2026 Actualizado 22 de septiembre de 2026 Revisado por la redacción (Redacción de Corazón y Tensión) 18 min de lectura

Cómo medir la tensión en casa: el protocolo AMPA paso a paso

Vista cenital de una silla de madera clara con el manguito de tensión granate colocado sobre el reposabrazos, y al lado un cuaderno abierto en blanco con un lápiz; sin aparato, sin pantallas, sin texto

Respuesta corta. La automedida domiciliaria que acepta la guía europea consiste en dos medidas seguidas en cada sesión, separadas de uno a dos minutos, dos veces al día —mañana y tarde o noche—, durante un mínimo de tres días y preferiblemente siete. Se anotan todas y se calcula la media. En casa el umbral de hipertensión es 135/85 mmHg, no 140/90, porque en el domicilio las cifras salen algo más bajas que en la consulta. Una sola lectura suelta, por alta que sea, no diagnostica nada.

¿Cuál es el protocolo para medir la tensión en casa?

El de la automedida domiciliaria, que en los informes médicos aparece como AMPA. La guía ESC 2024 lo describe con este detalle, y el detalle es justo lo que hace que la media sirva para decidir algo:

Qué Cómo lo fija la guía ESC 2024
Aparato Oscilométrico de brazo y validado
Sitio Habitación tranquila, tras 5 minutos de reposo
Postura Brazo y espalda apoyados
Medidas por sesión 2, con 1 o 2 minutos entre ellas
Sesiones al día 2: mañana y tarde o noche
Días seguidos Mínimo 3, idealmente 7 (7 es el máximo útil)
La medida de la mañana Antes del desayuno y antes de la medicación, pero no justo al levantarse
Qué se hace con los números Se anotan todos y se calcula la media
Umbral de hipertensión en casa Media ≥ 135/85 mmHg

Fuente: Guía ESC 2024 sobre presión arterial elevada e hipertensión, apartado 5.2.3 y Figura 4, en la traducción oficial de la Sociedad Española de Cardiología (secardiologia.es).

Sobre el número de medidas hay que hacer una aclaración, porque circulan las dos versiones.

En casa son dos por sesión. Así lo dice el texto de la guía y también el original inglés, tanto en el apartado 5.2.3 como en su figura resumen. La figura de la traducción española al castellano pone tres, y ahí está el origen de la confusión: las tres medidas son las de la consulta, donde además se promedian las dos últimas. Quien tome tres en casa y las anote todas no hace nada mal; lo que invalida una serie es quedarse con una sola.

Hay un detalle del protocolo que casi nunca se cuenta. Si al terminar los tres días la media queda cerca de los umbrales de tratamiento, la guía recomienda seguir midiendo siete días más en lugar de sacar conclusiones. La zona dudosa se resuelve con más datos, no con más nervios.

¿Cómo hay que sentarse y qué hay que evitar antes de medir?

La preparación es la misma en casa y en el centro de salud, y explica la mayoría de las diferencias entre dos lecturas tomadas con diez minutos de separación. La guía europea la resume así:

  • Sentarse cómodamente y esperar 5 minutos antes de la primera medida.
  • Nada de ejercicio, café ni tabaco en los 30 minutos previos.
  • Vaciar la vejiga si hace falta.
  • Sentarse con la espalda apoyada y sin cruzar las piernas.
  • Apoyar el brazo de modo que el manguito quede a la altura del corazón.
  • No hablar durante la medición, ni con quien mide ni por teléfono.
  • Usar un manguito del tamaño adecuado a la circunferencia del brazo.

Ese último punto desvía la cifra en una dirección concreta. Un manguito demasiado pequeño sobreestima la tensión y uno demasiado grande la subestima, según recoge la propia guía. Quien tenga el brazo grueso y use el manguito estándar que venía en la caja puede llevar meses viendo cifras más altas que las suyas, y ni el aparato está roto ni hace falta cambiarlo. Lo que hace falta es el manguito de su talla.

¿En qué brazo se toma la tensión?

En la primera valoración, en los dos. La guía recomienda medir en ambos brazos para detectar diferencias mayores de 10 mmHg entre uno y otro, porque una diferencia así puede deberse a una estenosis arterial o a una coartación de aorta y cambia lo que hay que estudiar. El segundo brazo se mide cuando han terminado las medidas del primero, no alternando, y si aparece la diferencia se repite para comprobar que es constante.

Y sí hay una regla para lo que viene después, aunque casi nunca se cuenta.

Cuando la sistólica difiere en más de 10 mmHg entre un brazo y otro, las medidas siguientes se toman en el brazo con las cifras más altas. Eso es lo que dice la guía para la consulta, y como el propio documento pide seguir en casa los mismos pasos de preparación que en el centro de salud, ese brazo es el que se usa también en la serie domiciliaria. Conviene dejarlo confirmado en la consulta para no tener dudas después.

Hay excepciones que no dependen de la cifra. En un brazo con una fístula arteriovenosa de diálisis o en un brazo operado de ganglios axilares no se mide, y se usa el otro; tampoco hay una regla general del tipo «siempre el izquierdo» ni una preferencia por el brazo dominante. Lo que sí importa es medir siempre en el mismo brazo, porque una media construida alternando brazos no significa gran cosa.

¿A qué hora es mejor tomar la tensión?

Dos veces al día, por la mañana y por la tarde o noche. La toma de la mañana tiene dos condiciones que la guía deja por escrito, antes del desayuno y antes de tomar la medicación, pero no en el mismo momento de levantarse de la cama.

El motivo de esperar un rato es sencillo. Recién levantado, el cuerpo todavía está ajustándose al cambio de postura, y esa lectura no representa el día. Medir antes de la pastilla importa aún más, porque así se ve la tensión en su punto más desfavorable, justo cuando el efecto de la dosis anterior se está acabando. Quien mide después de la dosis obtiene una foto amable. Y una foto amable no informa de nada.

La toma de la tarde o de la noche completa el cuadro. Entre las preguntas reales que la gente hace a los médicos en España aparece con frecuencia una variante de esto: «de día la tensión está en rango, pero de noche se me sube». Una sola medida diaria nunca contestaría a eso.

¿Qué cifras son normales en casa y qué cifras lo son en la consulta?

No son las mismas. En casa el umbral de hipertensión es 135/85 mmHg de media; en la consulta, 140/90 mmHg. El MAPA usa sus propios cortes según la franja del día —diurna, 24 horas y nocturna—, siempre algo más bajos que los de consulta. La tabla completa, con las tres categorías y los cinco métodos de medición, está en qué significan esas dos cifras según dónde se mide.

Dos lecturas de esto ahorran disgustos. Una media de 137/86 en casa ya entra en hipertensión, aunque «no llegue a 140», y el umbral es el mismo a los 50 que a los 80 años, porque la guía europea no publica ninguna tabla de tensión normal por edad. Lo que cambia con la edad son los objetivos del tratamiento en personas muy mayores o frágiles, no la cifra que define la enfermedad.

¿Cómo se anota y qué se lleva al médico?

Se anotan todas, sin descartar las que no gustan. La media de la serie es el dato con el que se decide, y una media honesta incluye las lecturas altas de los días malos, igual que incluye las bajas de los días tranquilos.

Un registro que sirve en la consulta tiene cinco columnas: fecha, hora, sistólica, diastólica y pulso. Conviene una sexta, la de observaciones, para apuntar lo que salga de la rutina, una noche sin dormir, una discusión, un catarro con descongestionantes, una dosis olvidada. Esa columna suele explicar el pico que parecía inexplicable.

Lo que el médico necesita ver no es la peor cifra del mes. Tampoco una captura de pantalla del aparato. Es la serie de tres a siete días completa, con la media calculada, y el nombre y la dosis de lo que se está tomando. Con eso se puede decidir; con «me salió 160 el martes», no.

Y conviene saber a quién se le lleva.

La hipertensión se diagnostica y se sigue en Atención Primaria, no en cardiología. El médico de cabecera es quien mide, pide la analítica, inicia el tratamiento y lo ajusta, y deriva al especialista solo en casos concretos. El dato de espera explica por qué importa el orden. En las primeras consultas de Cardiología del Sistema Nacional de Salud la espera media a 31 de diciembre de 2025 era de 68 días, y el 49,2 % de los pacientes llevaba más de 60 días esperando. Una serie de siete días bien hecha en el centro de salud resuelve en una semana lo que por la otra vía tarda meses.

¿Qué tensiómetro sirve para este protocolo?

Uno oscilométrico de brazo y validado, en los términos exactos de la guía. Esa es la única especificación técnica que da el documento, y de ella se deducen dos cosas prácticas.

Los aparatos de muñeca no reproducen ese protocolo, porque el protocolo se define sobre un dispositivo de brazo con el manguito a la altura del corazón. No significa que un aparato de muñeca no marque nada. Significa que la media que produzca no es la media con la que la guía diagnostica.

«Validado» quiere decir que ese modelo concreto ha pasado una comprobación de exactitud frente a un método de referencia, no que tenga muchas estrellas en una tienda.

Aquí no publicamos una lista de modelos validados ni precios. No encontramos una lista española de tensiómetros validados que esté actualizada y sea fiable, y una lista inventada en una web de salud es exactamente el tipo de contenido que luego alguien compra. Quien vaya a comprar uno puede preguntar en su farmacia o en su centro de salud si el modelo está validado, y llevarlo a la próxima consulta para comprobar que sus medidas y las del centro coinciden.

¿Qué es el MAPA y cuándo lo pide el médico?

El MAPA es la monitorización ambulatoria de la presión arterial. Es un aparato automático que se lleva puesto y mide solo, a intervalos fijos, durante 24 horas, el «brazalete de 24 horas» del que habla la gente al salir de la consulta.

Según la guía, funciona así. Mide cada 15 a 30 minutos durante el día (habitualmente de 7:00 a 23:00) y cada 30 a 60 minutos por la noche (23:00 a 7:00). Para que la sesión sea válida hacen falta al menos un 70 % de registros correctos, lo que en la práctica significa unas 27 medidas en el día completo, con preferencia por ocho o más lecturas nocturnas. Durante la prueba el paciente lleva un diario de actividades, comidas, ejercicio y sueño, que es lo que permite interpretar después cada pico.

¿Compiten el MAPA y la AMPA? La guía contesta que no. Los llama complementarios y lo razona con ventajas y límites de cada uno.

AMPA (casa) MAPA (24 h)
Ventajas Barata, disponible, se repite fácilmente, implica al paciente Detecta bata blanca y enmascarada, mide en la vida real, da lecturas nocturnas y variabilidad
Límites Solo en reposo, sin lecturas nocturnas Relativamente cara, disponibilidad limitada, puede resultar incómoda y afectar al sueño

Fuente: Guía ESC 2024, apartado 5.2.5 y Tabla 6.

¿Qué es la hipertensión de bata blanca y la enmascarada?

Son los dos desajustes entre lo que marca el aparato en la consulta y lo que marca en casa, y ninguno de los dos se puede detectar midiendo solo en la consulta.

Bata blanca. Tensión elevada en la consulta —por ejemplo ≥ 140/90— y normal fuera de ella, con una AMPA por debajo de 135/85. Es el caso del «en el médico me sube y en casa no».

Enmascarada. Es lo contrario, y más traicionero. Consulta por debajo de 140/90, pero AMPA o MAPA diurna ≥ 135/85, o MAPA de 24 horas ≥ 130/80. Alguien puede llevar años saliendo de la consulta tranquilo con una hipertensión que solo aparece fuera de ella.

Este par de definiciones es la razón de fondo por la que la guía pide medición fuera de la consulta para confirmar cualquier diagnóstico. Y encaja con una cifra española incómoda. En el estudio Di@bet.es, de muestra representativa nacional y trabajo de campo de 2009-2010, el 37,4 % de las personas con hipertensión no sabía que la tenía. Es la referencia española más citada, no la más reciente.

¿Por qué me sale una cifra distinta cada vez?

Porque la tensión no es una constante, y porque la mayoría de las medidas caseras se toman con al menos un error de los que la propia guía enumera. Los más frecuentes, y hacia dónde desvían la cifra:

Error Qué hace
Medir sin los 5 minutos de reposo Sube la lectura
Café o tabaco en la media hora previa Sube la lectura
Piernas cruzadas o espalda sin apoyar Sube la lectura
Brazo colgando o por debajo del corazón Sube la lectura
Hablar mientras mide Sube la lectura
Manguito demasiado pequeño para el brazo Sobreestima
Manguito demasiado grande Subestima
Una sola medida en lugar de dos Cifra sin representatividad
Vejiga llena Interfiere en la medición

Que la variabilidad exista no es un fallo del aparato. Es la razón de que el protocolo pida dos medidas en cada sesión, dos sesiones al día y varios días seguidos. Lo que se interpreta es la media. No el número que más asustó.

¿Y si me marea al levantarme?

Eso tiene nombre y definición numérica. La hipotensión ortostática es una caída de la sistólica de 20 mmHg o más, o de la diastólica de 10 mmHg o más, al ponerse de pie, medida al minuto 1 o al minuto 3 después de haber estado cinco minutos sentado o tumbado.

No es raro. Está presente en alrededor del 10 % de los adultos con hipertensión y hasta en el 50 % de las personas mayores que viven en residencias. Varios fármacos de la tensión la recogen entre sus reacciones adversas frecuentes en las fichas técnicas registradas en España, el enalapril y la hidroclorotiazida entre ellos.

Aquí hay un límite claro de la automedida. Este diagnóstico se hace en la consulta, con las medidas tumbado y de pie, y el MAPA de rutina no sirve para valorarlo. Quien se maree al levantarse lo que tiene que hacer es contarlo en la consulta, no cambiar por su cuenta la hora de la pastilla.

Cuándo hay que dejar de medir y buscar ayuda

Urgencias o 112. Una tensión de 180/110 mmHg o más acompañada de síntomas —dolor de cabeza intenso, alteraciones de la visión, dolor en el pecho, falta de aire, mareo importante, dificultad para hablar o mover un lado del cuerpo— es una emergencia hipertensiva y se atiende en el hospital, no en casa. Ahí el aparato ya ha dicho todo lo que tenía que decir.

Una tensión igual de alta sin ninguno de esos síntomas es otra cosa. La guía la llama urgencia hipertensiva, no suele necesitar ingreso y se maneja con medicación oral y una revisión más próxima de lo habitual. Lo que corresponde entonces es contactar con el centro de salud en horas o días, no repetir la medida veinte veces seguidas ni tomar una dosis extra por iniciativa propia.

Y una advertencia vale para cualquier lectura. Ningún tratamiento se ajusta ni se suspende por lo que marque el aparato en casa. Eso lo decide quien lo prescribió, con la serie completa delante. Lo que sí se puede hacer sin permiso de nadie es lo que cuenta la página de cómo bajar la tensión, porque la sal, el ejercicio y el peso están en el terreno del paciente.

Para el resto del recorrido —qué síntomas se atribuyen a la tensión sin serlo, y dónde está la frontera de la urgencia— hay dos guías específicas: síntomas de tensión alta y cuándo la tensión es una urgencia.

Qué hace y qué no hace esta página

Aquí está el protocolo de automedida tal como lo publica la guía europea vigente, con los umbrales por método de medición, los errores que desvían la cifra, qué es el MAPA y cómo se distinguen la hipertensión de bata blanca y la enmascarada. Sirve para llegar a la consulta con una serie que el médico pueda usar.

Lo que no hay es diagnóstico ni marcas. Una media de siete días no dice si hace falta tratamiento. Eso depende del riesgo cardiovascular global, de la analítica y de la exploración, y se decide en Atención Primaria, que es donde se sigue la hipertensión en España. Tampoco recomendamos modelos de tensiómetro ni damos precios. No existe una lista española de aparatos validados que podamos dar por buena, y preferimos decirlo a rellenar el hueco con una tabla de afiliación.

Esta guía es una pieza del mapa de temas de Corazón y Tensión, donde están el resto de páginas sobre las dos cifras.

Fuentes utilizadas 8

  1. Sociedad Española de Cardiología. Guía ESC 2024 sobre el manejo de la presión arterial elevada y la hipertensión (traducción oficial): apartado 5.2.2 y Figura 3 (preparación, medición en ambos brazos y regla de seguir midiendo en el brazo con las cifras más altas si difieren >10 mmHg), 5.2.3 y Figura 4 (protocolo AMPA), 5.2.4 y Figura 5 (MAPA), 5.2.5 y Tabla 6 (AMPA frente a MAPA), Tabla 5 (umbrales por método) y 5.5.3 (hipotensión ortostática)
  2. Guía ESC 2024, capítulo 10, apartados 10.1.1 y 10.1.2: qué es una emergencia hipertensiva (desde 180/110 mmHg con daño orgánico agudo) y qué es una urgencia hipertensiva sin ese daño
  3. Estudio Di@bet.es, en Revista Española de Cardiología, muestra representativa nacional: 42,6 % de prevalencia de hipertensión, 37,4 % de casos sin diagnosticar y 23,9 % con cifras controladas — Fonte 1
  4. Fundación Española del Corazón. Hipertensión arterial, la asesina silenciosa: carácter asintomático de la hipertensión y por qué la única forma de detectarla es medirla
  5. AEMPS, Centro de Información de Medicamentos (CIMA). Ficha técnica de Enalapril Alter 5 mg comprimidos EFG, apartado 4.8: mareos como reacción adversa muy frecuente e hipotensión ortostática entre las frecuentes
  6. AEMPS, CIMA. Ficha técnica de Hidroclorotiazida Cinfa 25 mg comprimidos, apartado 4.8: hipotensión ortostática e hipopotasemia entre sus reacciones adversas
  7. Ministerio de Sanidad. Listas de espera del Sistema Nacional de Salud a 31 de diciembre de 2025 (SISLE-SNS): 68 días de espera media y 49,2 % de pacientes con más de 60 días en primeras consultas de Cardiología
  8. McEvoy JW y cols. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension, European Heart Journal (texto original en inglés), apartado 5.2.3 y Figura 4: «Two measurements should be taken at each measurement session, performed 1–2 min apart» — dos medidas por sesión en el domicilio, frente a las tres de la consulta

Preguntas frecuentes

¿Cuántas veces al día hay que tomarse la tensión?

Dos veces al día durante la serie de automedida: una por la mañana, antes del desayuno y antes de la medicación, y otra por la tarde o por la noche. En cada una de esas dos sesiones se toman dos medidas separadas de uno a dos minutos (las tres medidas son las de la consulta). La serie dura un mínimo de tres días y, si la media queda cerca de los umbrales de tratamiento, se recomienda prolongarla siete días.

¿En qué brazo se mide la tensión?

En la primera valoración, en los dos, para detectar una diferencia superior a 10 mmHg entre ellos, que puede deberse a una estenosis arterial o a una coartación de aorta. Si esa diferencia aparece, la guía indica seguir midiendo en el brazo con las cifras más altas, y ese es el brazo que conviene usar después, siempre el mismo. No existe ninguna regla universal a favor del izquierdo ni del brazo dominante; sí hay excepciones médicas, como un brazo con fístula de diálisis o operado de ganglios axilares, en el que no se mide.

¿Cuánto es la tensión normal medida en casa?

En el domicilio, la guía ESC 2024 sitúa la presión no elevada por debajo de 120/70 mmHg, la presión elevada entre 120/70 y menos de 135/85, y la hipertensión a partir de 135/85 mmHg de media. Son cifras algo más bajas que las de la consulta, donde el umbral de hipertensión es 140/90, y el umbral es el mismo a cualquier edad adulta.

¿Es mejor medir antes o después de tomar la pastilla?

Antes. La guía indica que la medida de la mañana se tome antes del desayuno y antes de la medicación, aunque no inmediatamente al levantarse. Medir después de la dosis da una cifra mejor pero menos informativa, porque no muestra el momento en que el efecto del fármaco es más débil.

¿Sirve un tensiómetro de muñeca?

El protocolo de automedida de la guía europea está definido sobre un aparato oscilométrico de brazo validado, con el manguito a la altura del corazón, de modo que un aparato de muñeca no reproduce esas condiciones. Para llevar una serie que el médico vaya a usar, el de brazo es el que corresponde. Si ya se tiene uno de muñeca, merece la pena comentarlo en la consulta antes de dar por buenas sus medias.

¿Por qué en el médico me sale más alta que en casa?

Puede ser hipertensión de bata blanca: tensión elevada en la consulta y normal fuera de ella, con una media domiciliaria por debajo de 135/85 mmHg. También existe el caso inverso, la hipertensión enmascarada, con cifras normales en la consulta y elevadas en casa. Ninguno de los dos se detecta midiendo solo en la consulta, y por eso la guía pide confirmar cualquier diagnóstico con medición fuera de ella.

Aviso médico. Esta página explica cómo se mide la tensión y qué significan los umbrales publicados, no sustituye la valoración de un profesional. El diagnóstico, el tratamiento y cualquier cambio de dosis corresponden al médico que hace el seguimiento, con la serie de medidas y la historia clínica delante.