Cómo medir la tensión en casa: el protocolo AMPA paso a paso
La automedida en casa que acepta la guía europea son dos medidas seguidas en cada sesión, con uno o dos minutos entre ellas, dos sesiones al día (mañana y tarde) a la misma hora, durante tres días como mínimo y siete si se puede. Se anotan todas y se saca la media. En casa el umbral de hipertensión es 135/85 mmHg, no 140/90, porque en el domicilio las cifras salen algo más bajas que en la consulta. Una lectura suelta no diagnostica nada, por alta que sea.
¿Cuál es el protocolo para medir la tensión en casa?
Es el de la automedida domiciliaria, que en los informes aparece como AMPA. La guía ESC 2024 lo describe con mucho detalle, y precisamente ese detalle es lo que hace que la media sirva para decidir:
| Qué | Cómo lo fija la guía ESC 2024 |
|---|---|
| Aparato | Validado, en general oscilométrico y con manguito de brazo |
| Sitio | Habitación tranquila, tras 5 minutos de reposo |
| Postura | Brazo y espalda apoyados |
| Medidas por sesión | 2, con 1 o 2 minutos entre ellas |
| Sesiones al día | 2, mañana y tarde, a la misma hora cada día |
| Días seguidos | Mínimo 3, idealmente 7 (7 como máximo) |
| La medida de la mañana | Antes del desayuno y antes de la medicación, pero no nada más levantarse |
| Qué se hace con los números | Se anotan todos y se calcula la media |
| Umbral de hipertensión en casa | Media ≥ 135/85 mmHg |
Fuente: Guía ESC 2024 sobre presión arterial elevada e hipertensión, apartado 5.2.3 y figura 4, en la traducción oficial de la Sociedad Española de Cardiología (secardiologia.es).
Sobre el número de medidas circulan dos versiones, así que conviene aclararlo.
En casa son dos por sesión. Lo dice el texto del apartado 5.2.3 en la traducción española y lo dice el original en inglés. La figura 4 de la traducción pone «tres automedidas», y de ahí viene la confusión: tres son las medidas de la consulta, donde además se promedian las dos últimas. Quien tome tres en casa y las apunte todas no hace nada mal. Lo que estropea una serie es quedarse con una sola.
Hay un detalle del protocolo que casi nadie cuenta. Si al cabo de tres días la media queda cerca de los umbrales de tratamiento, la guía pide seguir midiendo siete días más antes de sacar conclusiones. La zona dudosa se aclara con más datos.
Aquí tiene el protocolo de automedida tal como lo publica la guía europea vigente, los umbrales de cada método, los errores que desvían la cifra, qué es el MAPA y cómo se distinguen la hipertensión de bata blanca y la enmascarada. La idea es llegar a la consulta con una serie que el médico pueda usar.
¿Cómo hay que sentarse y qué hay que evitar antes de medir?
La preparación es la misma en casa y en el centro de salud; la guía pide expresamente repetir en el domicilio los pasos de la consulta. Casi todas las diferencias entre dos lecturas tomadas con diez minutos de separación salen de aquí:
- Sentarse cómodamente y esperar 5 minutos antes de la primera medida.
- Nada de ejercicio, café ni tabaco en los 30 minutos anteriores.
- Vaciar la vejiga si hace falta.
- Espalda apoyada y piernas sin cruzar.
- Brazo apoyado, con el manguito a la altura del corazón.
- Manguito sobre la piel. Remangar la manga no sirve, porque puede apretar como un torniquete.
- Manguito de la talla del brazo.
La talla del manguito merece un párrafo aparte. La guía advierte que uno demasiado grande o demasiado pequeño altera la lectura de forma artificial, y da la medida: la cámara de aire debe cubrir en longitud del 75 al 100 % de la circunferencia del brazo y en anchura del 35 al 50 %. El Manual MSD concreta el sentido del error: con un manguito pequeño la lectura sale demasiado alta, y con uno grande, demasiado baja. Quien tenga el brazo grueso y use el manguito estándar de la caja puede llevar meses viendo cifras más altas que las suyas. El aparato no está roto. Le falta el manguito de su talla.
¿En qué brazo se toma la tensión?
En la primera valoración, en los dos. La guía pide medir ambos brazos para detectar diferencias de más de 10 mmHg de sistólica, porque pueden deberse a una estenosis arterial o a una coartación de aorta y obligan a estudiar más. El segundo brazo se mide cuando han terminado las medidas del primero, sin alternar, y si aparece la diferencia se repite para comprobar que se mantiene.
Para después también hay una regla, aunque se cuenta poco.
Si la sistólica difiere en más de 10 mmHg entre un brazo y otro, la guía indica tomar las medidas siguientes en el brazo con las cifras más altas. Lo escribe para la consulta. Como el propio documento pide repetir en casa la preparación de la consulta, lo lógico es usar ese mismo brazo en la serie domiciliaria, pero es mejor dejarlo confirmado con su médico.
Hay excepciones que no dependen de la cifra. En un brazo con una fístula arteriovenosa de diálisis, o en el que se hayan extirpado ganglios linfáticos, no se mide y se usa el otro. No existe una regla general del tipo «siempre el izquierdo» ni una preferencia por el brazo dominante. Lo que sí cuenta es medir siempre en el mismo, porque una media hecha alternando brazos dice poco.
¿A qué hora es mejor tomar la tensión?
Dos veces al día, por la mañana y por la tarde, y a la misma hora cada día. La toma de la mañana lleva dos condiciones escritas en la guía: antes del desayuno y antes de la medicación, pero no en el mismo momento de salir de la cama.
Esperar un poco tiene sentido. Recién levantado, el cuerpo todavía se está ajustando al cambio de postura y esa lectura no representa el día. Medir antes de la pastilla importa aún más. Así se ve la tensión en su peor momento, cuando el efecto de la dosis anterior se está acabando. Medir después de tomarla da una foto amable, y una foto amable informa poco.
La toma de la tarde completa el cuadro. Entre las dudas reales que la gente plantea a los médicos en España se repite una: «de día la tengo bien, pero a última hora se me sube». Una sola medida diaria nunca respondería a eso.
¿Qué cifras son normales en casa y qué cifras lo son en la consulta?
Son distintas. En casa el umbral de hipertensión es 135/85 mmHg de media; en la consulta, 140/90 mmHg. El MAPA tiene sus propios cortes para el día, las 24 horas y la noche, siempre algo más bajos que los de la consulta. La tabla completa, con las tres categorías y los cinco métodos, está en qué significan esas dos cifras según dónde se mide.
De esto salen dos lecturas que ahorran disgustos. Una media de 137/86 en casa ya es hipertensión, aunque «no llegue a 140». Y el umbral es el mismo a los 50 que a los 80 años, porque la guía europea no publica una tabla de tensión normal por edad. Lo que la edad cambia son los objetivos del tratamiento en personas muy mayores o frágiles, no la cifra que define la enfermedad.
¿Cómo se anota y qué se lleva al médico?
Se anotan todas, también las que no gustan. La media de la serie es el dato con el que se decide, y una media honesta incluye las lecturas altas de los días malos igual que las bajas de los días tranquilos.
Un registro útil tiene cinco columnas: fecha, hora, sistólica, diastólica y pulso. Una sexta, de observaciones, sirve para apuntar lo que se salga de la rutina: una noche en blanco, un disgusto, un catarro con descongestionantes, una dosis olvidada. Esa columna suele explicar el pico que parecía no tener explicación.
El médico no necesita ver la peor cifra del mes ni una foto de la pantalla. Necesita la serie de tres a siete días completa, con la media calculada, y el nombre y la dosis de lo que usted toma. Con eso se puede decidir. Con «el martes me salió 160», no.
Falta saber a quién llevársela.
En la mayoría de los sistemas sanitarios, recuerda la guía, el médico de atención primaria es la puerta de entrada a los servicios especializados. En España es quien diagnostica y sigue la hipertensión, pide la analítica, empieza el tratamiento y lo ajusta. El especialista llega en casos concretos. La espera explica por qué conviene ese orden: a 31 de diciembre de 2025, la primera consulta de Cardiología del Sistema Nacional de Salud tardaba 68 días de media y el 49,2 % de los pacientes llevaba más de 60 días en lista. Una serie de siete días bien hecha, llevada al centro de salud, adelanta mucho.
¿Qué tensiómetro sirve para este protocolo?
Uno validado, en general oscilométrico y de brazo, que es lo que describe la guía. La validación importa más de lo que parece: según la propia guía, de los aparatos que se venden solo el 6 % se ha evaluado de forma adecuada.
«Validado» quiere decir que ese modelo concreto ha superado una prueba de exactitud frente a un método de referencia. Las estrellas de una tienda en línea no cuentan. La guía remite a listas internacionales de aparatos validados, como STRIDE BP (stridebp.org) y validatebp.org, que se pueden consultar antes de comprar.
La muñeca es otro asunto. La guía la admite como alternativa, junto con el antebrazo, en personas con obesidad importante a las que el manguito de brazo no les ajusta. Fuera de ese caso, la serie que la guía usa para diagnosticar está pensada para el brazo, y el Manual MSD añade que a partir de los 50 años la medida en la parte superior del brazo es la más precisa.
Dos consejos más de la guía: pedir de vez en cuando en el centro de salud que comprueben la precisión del aparato, y saber que un tensiómetro con más de cuatro años puede haber perdido exactitud y tocar cambiarlo.
Aquí no publicamos modelos ni precios. Preferimos señalar las listas de validación que cita la guía a montar una tabla de compra que alguien tomaría por recomendación. Antes de comprar, compruebe el modelo en esas listas o pregunte en la farmacia, y lleve el aparato a la próxima consulta para ver si sus medidas coinciden con las del centro.
Tampoco hacemos diagnósticos. Una media de siete días no dice por sí sola si hace falta tratamiento. Eso depende del riesgo cardiovascular global, de la analítica y de la exploración, y se decide en atención primaria.
¿Qué es el MAPA y cuándo lo pide el médico?
El MAPA es la monitorización ambulatoria de la presión arterial: un aparato automático que se lleva puesto y mide solo, a intervalos fijos, normalmente durante 24 horas. Es el «brazalete de un día» del que habla la gente al salir de la consulta.
La guía describe así su funcionamiento. Mide cada 15 a 30 minutos durante el día (por lo general de 7:00 a 23:00) y cada 30 a 60 minutos por la noche (de 23:00 a 7:00). Para que la sesión valga hace falta al menos un 70 % de registros correctos, que suelen ser 27 medidas o más en las 24 horas, y preferiblemente siete lecturas nocturnas. Mientras lo lleva, el paciente apunta en un diario sus actividades, las comidas, el ejercicio, la medicación y el sueño, y ese diario permite luego interpretar cada pico.
¿Compiten el MAPA y la AMPA? La guía dice que no. Las considera complementarias y lo razona con las ventajas y los límites de cada una.
| AMPA (casa) | MAPA (24 h) | |
|---|---|---|
| Ventajas | Barata y muy disponible, detecta bata blanca y enmascarada, se repite con facilidad, implica al paciente | Detecta bata blanca y enmascarada, mide en la vida real, da lecturas nocturnas y variabilidad |
| Límites | Solo en reposo, sin lecturas nocturnas, errores si el aparato está mal calibrado | Relativamente cara, disponibilidad limitada, puede resultar incómoda y afectar al sueño |
Fuente: Guía ESC 2024, apartados 5.2.5 y 5.4.2 y tabla 6.
¿Qué es la hipertensión de bata blanca y la enmascarada?
Son los dos desajustes posibles entre lo que marca el aparato en la consulta y lo que marca fuera. Ninguno se ve midiendo solo en la consulta.
Bata blanca. Tensión alta en la consulta, por ejemplo 140/90 o más, y normal fuera de ella, con una media en casa por debajo de 135/85. Es el clásico «en el médico me sube y en casa no».
Enmascarada. Lo contrario, y más traicionero. En la consulta por debajo de 140/90; en casa o en el MAPA de día, 135/85 o más, o 130/80 o más en el MAPA de 24 horas. Alguien puede pasar años saliendo tranquilo de la consulta con una hipertensión que solo aparece fuera. La guía señala que es más frecuente en hombres, fumadores, personas que beben en exceso y personas con diabetes u obesidad.
Estas dos definiciones explican por qué la guía pide medir fuera de la consulta para confirmar el diagnóstico. Y casan con una cifra española incómoda: en el estudio Di@bet.es, con muestra nacional y trabajo de campo de 2009 y 2010, el 37,4 % de las personas con hipertensión no sabía que la tenía. Es la referencia española más citada, aunque no la más reciente.
¿Por qué me sale una cifra distinta cada vez?
Porque la tensión no es un número fijo, y porque muchas medidas caseras arrastran alguno de los fallos que la guía y el Manual MSD señalan. Estos son los más frecuentes:
| Fallo | Qué dicen las fuentes |
|---|---|
| Medir sin los 5 minutos de reposo | La guía pide 5 minutos sentado antes de medir |
| Café, tabaco o ejercicio en la media hora previa | La guía pide evitarlos al menos 30 minutos antes |
| Piernas cruzadas o espalda sin apoyo | La guía pide piernas sin cruzar y espalda apoyada |
| Brazo sin apoyo | Sin apoyo, el esfuerzo por sostenerlo sube la tensión, según la guía |
| Manguito sobre la manga remangada | Puede apretar como un torniquete |
| Manguito demasiado pequeño | Lectura demasiado alta (Manual MSD) |
| Manguito demasiado grande | Lectura demasiado baja (Manual MSD) |
| Una sola medida en vez de dos | La cifra no representa nada |
| Vejiga llena | La guía aconseja vaciarla antes si hace falta |
La variabilidad no es un fallo del aparato. Por ella el protocolo pide dos medidas por sesión, dos sesiones al día y varios días seguidos. Lo que se interpreta es la media, nunca el número que más asustó.
¿Y si me marea al levantarme?
Ese mareo tiene nombre y una definición con números. La hipotensión ortostática es una caída de la sistólica de 20 mmHg o más, o de la diastólica de 10 mmHg o más, al ponerse de pie, medida al minuto o a los tres minutos después de haber estado cinco minutos sentado o tumbado.
No es rara. La tienen alrededor del 10 % de los adultos con hipertensión y hasta el 50 % de las personas mayores que viven en residencias. Varios fármacos de la tensión la recogen en sus fichas técnicas españolas como reacción adversa frecuente: el enalapril, con la hipotensión incluida la ortostática, y la hidroclorotiazida.
Aquí la automedida llega a su límite. Este diagnóstico se hace en la consulta, con medidas sentado o tumbado y de pie, y el MAPA de rutina no sirve para valorarlo. Si se marea al levantarse, cuéntelo en la consulta y no cambie usted la hora de la pastilla.
Urgencias o 112. Una tensión de 180/110 mmHg o más con dolor de cabeza intenso, alteraciones de la visión, dolor en el pecho, falta de aire, mareo, dificultad para hablar o para mover un lado del cuerpo, confusión o somnolencia puede ser una emergencia hipertensiva, y se atiende en el hospital, no en casa. Ahí el aparato ya ha dicho todo lo que tenía que decir.
Una cifra igual de alta sin ninguno de esos síntomas es otra situación. La guía la llama urgencia hipertensiva: no suele pedir ingreso, se trata con medicación por boca y con una revisión antes de lo habitual. Eso no significa esperar: para cualquier lectura de 180/110 o más, la guía quiere que un sanitario compruebe que no hay daño en ningún órgano. Lo que toca es repetir la medida con buena técnica y, si se mantiene, llamar ese mismo día al centro de salud. No sirve medirse veinte veces seguidas, ni tomar una dosis extra por su cuenta.
Una advertencia vale para cualquier lectura. Ningún tratamiento se ajusta ni se suspende por lo que marque el aparato en casa. Eso lo decide quien lo recetó, con la serie completa delante. Lo que usted sí puede hacer sin permiso de nadie está en cómo bajar la tensión: la sal, el ejercicio y el peso son terreno del paciente.
Si quiere seguir, hay dos guías más: síntomas de tensión alta, sobre lo que se atribuye a la tensión sin serlo, y cuándo la tensión es una urgencia, sobre la frontera con el 112.
Las demás páginas sobre las dos cifras de la tensión se reúnen en el mapa de temas de Corazón y Tensión.
Cuando la lectura sale baja y viene con mareo al ponerse de pie, conviene medir también de pie; lo explicamos en la guía de tensión baja.
Fuentes utilizadas 9
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces al día hay que tomarse la tensión?
¿Cuántas veces al día hay que tomarse la tensión?
Dos veces al día mientras dura la serie: una por la mañana, antes del desayuno y de la medicación, y otra por la tarde, a la misma hora cada día. En cada sesión se toman dos medidas separadas de uno a dos minutos (las tres medidas son las de la consulta). La serie dura un mínimo de tres días; si la media queda cerca de los umbrales de tratamiento, la guía pide seguir siete días más.
¿En qué brazo se mide la tensión?
¿En qué brazo se mide la tensión?
En la primera valoración, en los dos, para ver si la sistólica difiere en más de 10 mmHg, algo que puede deberse a una estenosis arterial o a una coartación de aorta. Si la diferencia aparece, la guía indica seguir midiendo en el brazo con las cifras más altas, y conviene usar después siempre ese. No hay regla a favor del izquierdo ni del dominante. Sí hay excepciones médicas: un brazo con fístula de diálisis o al que se le quitaron ganglios linfáticos no se usa.
¿Cuánto es la tensión normal medida en casa?
¿Cuánto es la tensión normal medida en casa?
En el domicilio, la guía ESC 2024 sitúa la tensión no elevada por debajo de 120/70 mmHg, la elevada entre 120/70 y menos de 135/85, y la hipertensión a partir de una media de 135/85 mmHg. Son cifras algo más bajas que las de la consulta, donde el umbral es 140/90, y valen igual a cualquier edad adulta.
¿Es mejor medir antes o después de tomar la pastilla?
¿Es mejor medir antes o después de tomar la pastilla?
Antes. La guía pide que la medida de la mañana se haga antes del desayuno y antes de la medicación, aunque no nada más levantarse. Después de la dosis la cifra sale mejor, pero informa menos, porque oculta el momento en que el fármaco hace menos efecto.
¿Sirve un tensiómetro de muñeca?
¿Sirve un tensiómetro de muñeca?
La guía solo lo admite, junto al antebrazo, en personas con obesidad importante a las que no les ajusta el manguito de brazo. Para todos los demás, la serie que el médico va a usar se hace con un aparato de brazo validado, y el Manual MSD recuerda que a partir de los 50 años la medida en el brazo es la más precisa. Si ya tiene uno de muñeca, coméntelo en la consulta antes de fiarse de sus medias.
¿Por qué en el médico me sale más alta que en casa?
¿Por qué en el médico me sale más alta que en casa?
Puede ser hipertensión de bata blanca: alta en la consulta y normal fuera, con una media en casa por debajo de 135/85 mmHg. Además, la guía reconoce que la medida rutinaria en la consulta, si no se hace con el método estandarizado, puede salir de 5 a 10 mmHg más alta. También existe el caso inverso, la hipertensión enmascarada. Por eso la guía pide confirmar el diagnóstico midiendo fuera de la consulta.
Aviso médico. Esta página explica cómo se mide la tensión y qué significan los umbrales publicados; no sustituye la valoración de un profesional. El diagnóstico, el tratamiento y cualquier cambio de dosis corresponden al médico que hace el seguimiento, con la serie de medidas y la historia clínica delante.