Valores normales de tensión arterial: tabla y qué significa su cifra
Medida en la consulta, la tensión arterial se considera no elevada por debajo de 120/70 mmHg, elevada cuando la sistólica está entre 120 y 139 o la diastólica entre 70 y 89, e hipertensión a partir de 140/90 mmHg confirmada. Esos tres umbrales son los mismos a los 45, a los 60 y a los 78 años. La guía europea vigente no contiene ninguna tabla de valores por edad.
¿Cuáles son los valores normales de tensión arterial?
La clasificación en uso es la de la guía de la Sociedad Europea de Cardiología de 2024, traducida al español por la Sociedad Española de Cardiología. Sustituyó las antiguas etiquetas de «óptima», «normal» y «normal-alta» por tres categorías, y estas son sus cifras en la consulta.
| Categoría (medida en consulta) | Sistólica (mmHg) | Diastólica (mmHg) |
|---|---|---|
| Tensión no elevada | menos de 120 | y menos de 70 |
| Tensión elevada | 120–139 | o 70–89 |
| Hipertensión | 140 o más | o 90 o más |
Dos detalles de esa tabla explican casi todas las dudas que genera.
El primero es la palabra «o». Basta con que una de las dos cifras alcance el umbral para entrar en la categoría. Una lectura de 138/68 es tensión elevada por la cifra de arriba, y una de 118/92 apunta a hipertensión por la de abajo, aunque la sistólica parezca tranquilizadora.
El segundo es el cambio respecto a lo que muchos recordaban. La edición de 2018 clasificaba las cifras como «óptima», «normal», «normal-alta» e hipertensión de grados 1 a 3; la de 2024 retiró esas etiquetas y dejó la franja de tensión no elevada en menos de 120/70 mmHg. Quien tenga en la cabeza las cifras antiguas verá que ahora se clasifican como «tensión elevada» lecturas que antes le decían que estaba bien. El umbral que define la enfermedad, en cambio, sigue en 140/90.
¿Los valores normales cambian con la edad?
No. El umbral que define la hipertensión (140/90 mmHg en consulta) es idéntico para todos los adultos y la guía europea de 2024 no incluye ninguna tabla de valores de tensión por edad. Las tablas «por edad» que circulan por internet no salen de ese documento.
La búsqueda, sin embargo, tiene todo el sentido, porque con la edad sí cambian tres cosas.
Cada vez hay más gente con la tensión alta a medida que se envejece. El estudio Di@bet.es, con muestra representativa de la población española adulta, encontró una prevalencia global de hipertensión del 42,6 %, con este reparto por tramos de edad:
| Edad | Prevalencia de hipertensión |
|---|---|
| 18–30 años | 9,3 % |
| 31–45 años | 17,2 % |
| 46–60 años | 44,4 % |
| 61–75 años | 75,4 % |
| Más de 75 años | 88,7 % |
A los 65 años, tener la tensión alta es lo más frecuente en la sala de espera; eso no la convierte en «normal para la edad», la vuelve común, que es otra cosa.
Cambian también los objetivos del tratamiento, no el diagnóstico, que sigue igual. La guía dedica un apartado a las personas de 85 años o más, frágiles, con varias enfermedades o muchos medicamentos, y ahí sí admite objetivos de sistólica más laxos y personalizados, por debajo de 140 mmHg en lugar de la horquilla de 120-129 que se persigue en el resto de los adultos tratados, sobre todo si ya había hipotensión ortostática con síntomas antes de empezar el tratamiento. El número a partir del cual se habla de hipertensión no se mueve; lo que se adapta a la persona es hasta dónde conviene bajarla.
Y el control real empeora con la edad más de lo que se piensa. En el mismo estudio español, el 37,4 % de los hipertensos no sabía que lo era. Entre los diagnosticados, el 88,3 % tomaba medicación, pero solo el 23,9 % del total tenía la tensión controlada, por debajo de 140/90 mmHg.
Conviene saber de dónde viene esa foto. El trabajo de campo de Di@bet.es se hizo en 2009-2010. Es la referencia española más citada con desglose por edad, no la más reciente.
Los umbrales cambian según dónde se mida
El mismo cuerpo, medido en el centro de salud o en el sofá de casa, se juzga con cifras distintas. En casa las personas están más relajadas, así que el umbral es más bajo, 135/85 mmHg de media en la automedida domiciliaria equivalen a 140/90 en la consulta. Esta es la tabla completa de la guía de 2024.
- Tensión no elevada
- < 120/70
- Tensión elevada
- 120/70 – 139/89
- Hipertensión
- ≥ 140/90
- Tensión no elevada
- < 120/70
- Tensión elevada
- 120/70 – 134/84
- Hipertensión
- ≥ 135/85
- Tensión no elevada
- < 120/70
- Tensión elevada
- 120/70 – 134/84
- Hipertensión
- ≥ 135/85
- Tensión no elevada
- < 115/65
- Tensión elevada
- 115/65 – 129/79
- Hipertensión
- ≥ 130/80
- Tensión no elevada
- < 110/60
- Tensión elevada
- 110/60 – 119/69
- Hipertensión
- ≥ 120/70
La AMPA es la automedida en casa con un aparato de brazo. La MAPA es el aparato que se lleva puesto 24 horas y mide solo, cada 15-30 minutos de día y cada 30-60 de noche, con un mínimo del 70 % de registros válidos para que la sesión valga.
Ante la duda de cuál de los dos pedir, la guía europea no las enfrenta; las trata como complementarias. La monitorización de 24 horas mide en situaciones de vida real y aporta lecturas nocturnas, pero es cara, de disponibilidad limitada y puede resultar incómoda o alterar el sueño.
La automedida en casa es barata, está al alcance de cualquiera, se puede repetir durante meses y hace participar a la persona en su propio seguimiento, a cambio de medir siempre en reposo y de no dar el perfil de la noche. En la práctica española la primera decisión la toma el médico de cabecera según lo que necesite aclarar.
Comparar sin mirar la columna es el error más común al leer cifras propias. Un promedio casero de 132/84 no es hipertensión; la misma cifra obtenida en la consulta sí entraría en tensión elevada camino del umbral. En la guía de automedida en casa está el protocolo completo con el que esos promedios valen para algo.
¿Qué significa mi cifra?
Esta tabla traduce seis lecturas frecuentes, tomadas en la consulta, a la clasificación de 2024. No es un diagnóstico. Una categoría se confirma con medidas fuera de la consulta o con una segunda visita, nunca con una lectura suelta.
| Lectura | Categoría en consulta | Qué implica |
|---|---|---|
| 120/80 | Tensión elevada | Las dos cifras rozan el límite bajo. Sorprende a mucha gente: con la tabla anterior, 120/80 se leía como el ejemplo de tensión perfecta |
| 130/80 | Tensión elevada | Ni normal ni hipertensión; franja de vigilancia, con medidas en casa y factores de riesgo sobre la mesa |
| 140/90 | Hipertensión, si se confirma | Justo en el umbral; por eso importa tanto que la técnica de medida sea correcta |
| 150/100 | Hipertensión, si se confirma | Claramente por encima del umbral con las dos cifras |
| 160/100 | Hipertensión, si se confirma | Lejos del umbral; conviene pedir cita con el médico de cabecera sin dejarlo pasar semanas |
| 100/60 | No elevada | Por debajo de todos los umbrales. Solo pide atención si aparecen mareos, visión borrosa o desmayos al incorporarse |
Hay un motivo por el que la columna del medio dice «si se confirma» en tres filas. La guía europea exige que tanto la tensión elevada como la hipertensión se confirmen con medidas fuera de la consulta, con automedida domiciliaria o con registro de 24 horas, o al menos con otra medición en una visita posterior. Una tarde mala, una discusión o una carrera para llegar a la cita bastan para mover la sistólica varios puntos, en cualquiera de los dos sentidos.
Cuanto más se aleja la lectura del umbral, menos margen deja esa duda. Con 160/100 repetido en dos ocasiones ya no hay discusión razonable sobre la categoría, y el asunto pasa a ser otro —qué riesgo cardiovascular total tiene esa persona y qué conviene hacer. Con 140/90 justo, en cambio, la técnica de medida puede decidir de qué lado cae la cifra, y por eso merece la pena hacerla bien antes de sacar conclusiones.
Falta una aclaración de idioma. En España mucha gente dice «tengo la tensión a 14», «a 15/10» o «12/8», que es la misma cifra en centímetros en lugar de milímetros. «14/9» es 140/90 mmHg y «12/8» es 120/80 mmHg. Basta multiplicar por diez para usar las tablas de esta página.
Qué hacer con la cifra depende de la categoría, aunque en las tres el primer paso es el mismo.
- Tensión no elevada. Repetirla de vez en cuando; en una revisión o en la farmacia ya es suficiente si no hay otros factores de riesgo.
- Tensión elevada. Serie de medidas en casa siguiendo el protocolo y comentarlas con el médico de cabecera, que es quien valora el riesgo cardiovascular completo.
- Hipertensión probable. Cita con el médico de cabecera con las medidas por escrito. El diagnóstico y el tratamiento de la hipertensión se llevan en atención primaria; a cardiología se deriva solo en casos concretos, como la hipertensión que no se controla con tratamiento o la sospecha de una causa secundaria.
Una sola lectura no es una cifra
La cifra que cuenta es un promedio obtenido con un método, no el número que salió una tarde. La guía de 2024 pide una serie: dos medidas por sesión, dos sesiones al día —mañana y tarde—, un mínimo de tres días y preferiblemente siete, con todas las lecturas anotadas y la media como resultado. El paso a paso, con la postura, la talla del manguito, el brazo en el que medir y los fallos que inflan la cifra, está en la guía de automedida en casa.
Dos desajustes explican las cifras que más desconciertan, y ninguno se detecta midiendo solo en el centro de salud: la hipertensión de bata blanca (alta en la consulta, normal fuera de ella) y la hipertensión enmascarada, que es la contraria y la que deja el problema sin diagnosticar. Los dos se definen con las cifras exactas de cada método en esa misma guía de medición.
Cuando la cifra es baja: el mareo al levantarse
La hipotensión ortostática se define como una caída de la sistólica de 20 mmHg o más, o de la diastólica de 10 mmHg o más, al ponerse de pie, medida al minuto y a los tres minutos de levantarse después de cinco minutos sentado o tumbado. Está presente en alrededor del 10 % de los adultos hipertensos y hasta en el 50 % de los ancianos institucionalizados.
Importa por dos motivos prácticos. Es una causa frecuente del mareo al incorporarse que se atribuye a «la tensión baja», y se diagnostica en la consulta con dos medidas seguidas, no con el aparato de 24 horas, que no sirve para valorarla. Si ese mareo aparece en alguien que ya toma pastillas para la tensión, es información que el médico necesita, porque puede cambiar la pauta.
Acuda a urgencias o llame al 112 si una tensión de 180/110 mmHg o más se acompaña de dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza intenso, alteraciones de la visión, dificultad para hablar, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, confusión o somnolencia.
Esa combinación es lo que la guía europea llama emergencia hipertensiva: tensión muy alta con daño agudo en un órgano, que se trata en el hospital y por vía intravenosa. Una cifra igual de alta sin ningún síntoma es otra situación, se maneja con fármacos orales y una revisión antes de lo previsto, y no suele necesitar ingreso. La diferencia entre las dos, con lo que toca hacer en casa en cada caso, está desarrollada en cuándo llamar al 112 por la tensión.
Fuera de ese escenario, la hipertensión no avisa. Suele cursar sin síntomas durante años, y por eso se la llama asesina silenciosa; el dolor de cabeza, el mareo o el enrojecimiento facial no son señales fiables de que las cifras estén altas, como se detalla en los síntomas que se le atribuyen.
Qué mueve las cifras, con números
Si la lectura queda en tensión elevada o por encima, esto es lo que la guía de 2024 cuantifica para los cambios de estilo de vida. Son medias de estudios en grupos, no una promesa individual.
| Medida | Efecto medido sobre la tensión |
|---|---|
| Ejercicio aeróbico, 150 min/semana | Hasta 7-8 mmHg de sistólica y 4-5 de diastólica en hipertensos |
| Perder 5 kg de peso | 4,4 mmHg de sistólica y 3,6 de diastólica |
| Bajar el sodio a unos 2 g/día (≈5 g de sal) | Una reducción de 2,5 g de sal al día se asoció a un 20 % menos de eventos cardiovasculares a escala poblacional |
| Potasio de la dieta, 3,5 g/día o más | Efecto antihipertensivo en dietas ricas en fruta y verdura, con asociación más fuerte en mujeres |
El alcohol merece un párrafo propio porque su efecto engaña. En la revisión Cochrane que recoge la guía, una dosis media desciende la tensión en las primeras horas, y una dosis alta (más de 30 gramos de alcohol puro) primero la baja y después, a las trece horas, la sube: 3,7 mmHg de sistólica y 2,4 de diastólica. Quien mide por la mañana después de una cena con vino puede encontrarse justo con el rebote. A largo plazo, un consumo crónico de apenas 10 gramos al día se asoció a un 14 % más de riesgo de hipertensión en hombres. La recomendación de la guía es mantenerse por debajo de 100 gramos de alcohol puro a la semana y, si es posible, evitarlo.
El detalle de cada una está en qué hacer para bajar la tensión y, para la parte de sal, sodio y potasio, en la guía de dieta DASH. Una advertencia de seguridad va con la última fila. Quien tenga enfermedad renal o tome fármacos que retienen potasio (algunos antihipertensivos entre ellos) necesita control analítico antes de aumentar el potasio de la dieta, y eso lo decide su médico.
Qué hace y qué no hace esta página
Aquí están las cifras de la clasificación europea de 2024, los umbrales según el método de medida, la traducción de seis lecturas habituales y el protocolo con el que una serie de medidas en casa sirve para algo. Con eso se entra a la consulta con datos en la mano en lugar de con una impresión.
Lo que no encontrará es una interpretación de su caso. Una misma cifra significa cosas distintas en una persona de 50 años sin antecedentes y en otra de 70 con diabetes, y esa lectura solo puede hacerla quien tenga delante la historia completa. Tampoco hay aquí ninguna tabla de valores por edad. No la publicamos porque la guía europea no la tiene, y las que circulan dan una falsa tranquilidad justo en el tramo de edad en el que la hipertensión es más frecuente. Y no se propone ningún cambio de medicación. Ajustar, sustituir o retirar un antihipertensivo es decisión del médico que lo prescribió.
Esta guía es una de las piezas de Corazón y Tensión, el sitio donde están también las secciones de colesterol y de tratamiento.
Fuentes utilizadas 9
- Sociedad Europea de Cardiología. Guía ESC 2024 sobre el manejo de la presión arterial elevada y la hipertensión, traducción oficial de la Sociedad Española de Cardiología. Clasificación en tres categorías y necesidad de confirmación (figura 6 y tabla de recomendaciones 2, p. 27)
- Guía ESC 2024 (SEC), tabla 5 (umbrales de tensión elevada e hipertensión en consulta, domicilio y monitorización ambulatoria, p. 23), tabla 6 con el apartado 5.2.5 (ventajas y limitaciones de la AMPA y de la MAPA, p. 24) y apartado 7.2 con las recomendaciones-tabla 6 (confirmación de las cifras de 160-179/100-109 mmHg antes de un mes y, por encima de 180/110 sin emergencia, preferiblemente en una semana, p. 35)
- Guía ESC 2024 (SEC), apartado 5.2.3: protocolo de automedida domiciliaria (dos medidas por sesión con 1-2 minutos de intervalo, dos sesiones al día, de 3 a 7 días) y umbral de 135/85 mmHg, p. 22
- Guía ESC 2024 (SEC), apartado 5.2.2 y figura 3: preparación del paciente, medición en ambos brazos y definiciones de hipertensión de bata blanca y enmascarada, p. 20-21
- Guía ESC 2024 (SEC), apartados 6.1 y 9.3: umbral diagnóstico sin cualificador de edad y objetivos de tratamiento en personas de 85 años o más, frágiles o polimedicadas, p. 26-27 y 65-67
- Guía ESC 2024 (SEC), apartado 5.5.3: definición y prevalencia de la hipotensión ortostática, p. 25
- Guía ESC 2024 (SEC), apartado 10.1.1: definición de emergencia hipertensiva (≥180/110 mmHg con daño orgánico agudo) y diferencia con la urgencia hipertensiva, p. 79
- Guía ESC 2024 (SEC), apartados 8.2.1 a 8.2.4 y tabla de recomendaciones 15: efecto del ejercicio aeróbico, la pérdida de peso, la reducción de sodio y el potasio dietético sobre la tensión, y datos de la revisión Cochrane 2020 sobre alcohol, p. 46-50
- Menéndez E y cols. Prevalencia, diagnóstico, tratamiento y control de la hipertensión arterial en España. Resultados del estudio Di@bet.es. Revista Española de Cardiología (datos de campo 2009-2010) — Fonte 1
Aviso médico. Esta página explica cómo se clasifican las cifras de tensión arterial según la guía europea de 2024 y cómo se obtienen bien. No sustituye la valoración de un profesional sanitario: su cifra, en su caso, la interpreta su médico con el resto de la información delante.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la tensión arterial normal a los 60 o 70 años?
¿Cuál es la tensión arterial normal a los 60 o 70 años?
No existe una cifra propia de los 60 ni de los 70: ninguna tabla de la guía europea de 2024 lleva columna de edad. En consulta, por debajo de 120/70 mmHg la tensión es no elevada y desde 140/90 confirmada es hipertensión, se tengan 45 o 78 años. Lo que cambia es cuánta gente supera ese umbral: el 44,4 % entre los 46 y los 60 años y el 75,4 % entre los 61 y los 75, según el estudio Di@bet.es. Ser común no la vuelve normal.
¿La tensión arterial normal es distinta en la mujer?
¿La tensión arterial normal es distinta en la mujer?
Los umbrales son los mismos para hombres y mujeres. Lo que difiere es cuánta gente los supera: en el estudio español la prevalencia fue del 49,9 % en hombres y del 37,1 % en mujeres. En el apartado del potasio de la dieta, la guía europea señala además una asociación más fuerte con el descenso de tensión en mujeres.
¿Es normal tener 130/80?
¿Es normal tener 130/80?
Con la clasificación de 2024, una lectura de 130/80 en consulta entra en tensión elevada, no en hipertensión ni en tensión no elevada. Es la franja en la que se recomienda medir en casa con el protocolo completo y valorar el riesgo cardiovascular con el médico de cabecera antes de decidir nada.
¿Qué quiere decir «tener la tensión a 14/9»?
¿Qué quiere decir «tener la tensión a 14/9»?
Es la misma cifra expresada en centímetros de mercurio: 14/9 equivale a 140/90 mmHg y 12/8 a 120/80 mmHg. Basta multiplicar por diez cada número para compararlo con las tablas de esta página.
¿A partir de qué cifra hay que ir a urgencias?
¿A partir de qué cifra hay que ir a urgencias?
Con 180/110 mmHg o más acompañado de síntomas (dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza intenso, problemas de visión o del habla, pérdida de fuerza, confusión), urgencias o 112 sin esperar. Con esa cifra y ningún síntoma, lo que corresponde es repetir la medida con la técnica correcta y contactar con el centro de salud en días, no ir a urgencias.
¿Qué significa una tensión de 150/100 o de 160/100?
¿Qué significa una tensión de 150/100 o de 160/100?
Las dos están por encima del umbral de hipertensión de la consulta con las dos cifras a la vez, así que no son una duda de clasificación. Para las lecturas de 160-179/100-109 la guía europea pide confirmarlas cuanto antes, antes de un mes, con medidas en casa o con registro de 24 horas, en lugar de esperar a la siguiente revisión. A partir de 180/110 el plazo se acorta —preferiblemente una semana— y lo primero es descartar una emergencia hipertensiva. En los dos casos, lo que toca es pedir cita con el médico de cabecera con las medidas por escrito; si hay síntomas con 180/110, el sitio es urgencias.