Valores normales de tensión arterial: tabla y qué significa su cifra
«Tengo la tensión a 14/9» quiere decir 140/90 mmHg, y esa es la cifra a partir de la cual la guía europea de 2024 habla de hipertensión, siempre que se confirme. Medida en la consulta, la tensión es no elevada por debajo de 120/70 mmHg. Entre medias queda la tensión elevada: una sistólica de 120 a 139 o una diastólica de 70 a 89. Ninguno de estos límites cambia con los años.
¿Qué significa mi cifra?
Depende de la franja en la que caiga, y hay tres. Las fija la guía de la Sociedad Europea de Cardiología de 2024, que la Sociedad Española de Cardiología tradujo al castellano, y valen para cifras tomadas en la consulta:
| Categoría (medida en consulta) | Sistólica (mmHg) | Diastólica (mmHg) |
|---|---|---|
| Tensión no elevada | menos de 120 | y menos de 70 |
| Tensión elevada | 120-139 | o 70-89 |
| Hipertensión | 140 o más | o 90 o más |
En España la lectura se dice muchas veces en centímetros. Basta con multiplicar por diez: «12/8» son 120/80 mmHg y «15/10» son 150/100. Así quedan seis lecturas que se oyen a diario. Ninguna fila diagnostica nada por sí sola, porque cada categoría se confirma con medidas fuera de la consulta o en otra visita.
| Lectura | Categoría en consulta | Qué implica |
|---|---|---|
| 100/60 | No elevada | Por debajo de todos los umbrales. Solo pide atención si hay mareos, visión borrosa o desmayos al incorporarse |
| 120/80 | Tensión elevada | Las dos cifras tocan el borde inferior de la franja. Con la clasificación de 2018 era el ejemplo de tensión perfecta, y por eso sorprende |
| 130/80 | Tensión elevada | Ni normal ni hipertensión: franja de vigilancia, con medidas en casa y los factores de riesgo encima de la mesa |
| 140/90 | Hipertensión, si se confirma | Justo en el umbral, donde una mala técnica de medida decide de qué lado cae |
| 150/100 | Hipertensión, si se confirma | Por encima del umbral con las dos cifras |
| 160/100 | Hipertensión, si se confirma | Lejos del umbral. Toca pedir cita con el médico de cabecera sin dejar pasar semanas |
En la primera tabla hay una «o» que resuelve muchas dudas. Basta con que una de las dos cifras alcance el umbral. Con 138/68 la tensión es elevada por la sistólica; con 118/92 apunta a hipertensión por la diastólica, aunque la de arriba parezca tranquila.
Lo del 120/80 tiene su historia. La edición de 2018 hablaba de tensión «óptima», «normal» y «normal-alta», y de hipertensión de grados 1 a 3. La de 2024 retiró esas etiquetas y dejó la tensión no elevada en menos de 120/70 mmHg. Muchas lecturas que antes se daban por buenas pasan ahora a tensión elevada. El umbral de la enfermedad, en cambio, sigue en 140/90.
Puede que su informe use todavía las palabras antiguas. Los Estándares 2024 de la Sociedad Española de Arteriosclerosis, que manejan muchos médicos españoles para el riesgo vascular, conservan en su tabla de criterios diagnósticos la escala de 2018: óptima por debajo de 120/80, normal hasta 129/84, normal-alta de 130/85 a 139/89 y grados de hipertensión a partir de 140/90. Las dos escalas coinciden en lo que más importa, el 140/90.
El «si se confirma» de tres filas tiene motivo. La guía pide confirmar tanto la tensión elevada como la hipertensión con automedida en casa, con un registro de 24 horas o, al menos, con otra medición en una visita posterior. Una mala tarde, una discusión o una carrera para llegar a tiempo mueven la sistólica varios puntos. Con 140/90 justo, la técnica decide; con 160/100 repetido en dos ocasiones ya no hay mucha duda sobre la categoría, y lo que importa pasa a ser el riesgo cardiovascular total de esa persona.
Los plazos también están escritos. Si el cribado da una sistólica de 160 a 179 o una diastólica de 100 a 109, la guía recomienda confirmar lo antes posible, por ejemplo antes de un mes, y preferiblemente con medidas en casa o con un registro de 24 horas. Con 180/110 o más pide que un profesional descarte primero una emergencia hipertensiva; si no la hay, la confirmación se puede hacer preferiblemente antes de una semana.
Qué hacer depende de la franja, aunque el primer paso se parece:
- No elevada. Volver a medirla de vez en cuando. Si no hay otros factores de riesgo, basta con la revisión o la farmacia.
- Elevada. Una serie de medidas en casa con el protocolo, y llevarla al médico de cabecera, que valora el riesgo cardiovascular completo.
- Hipertensión probable. Cita con el médico de cabecera y las medidas por escrito. En la mayoría de los sistemas sanitarios, dice la guía, la atención primaria es la puerta de entrada a los servicios especializados; a una unidad con experiencia en hipertensión se deriva en casos concretos, como la hipertensión resistente al tratamiento o la sospecha de una causa secundaria.
¿Vale lo mismo una cifra tomada en casa que en la consulta?
No. En casa la persona está más tranquila y el umbral baja: una media de 135/85 mmHg en automedida domiciliaria equivale a 140/90 en la consulta. La guía de 2024 da una columna para cada método:
| Método | Tensión no elevada | Tensión elevada | Hipertensión |
|---|---|---|---|
| Consulta | < 120/70 | de 120/70 a 139/89 | ≥ 140/90 |
| Domicilio (AMPA) | < 120/70 | de 120/70 a 134/84 | ≥ 135/85 |
| MAPA, media diurna | < 120/70 | de 120/70 a 134/84 | ≥ 135/85 |
| MAPA, media de 24 h | < 115/65 | de 115/65 a 129/79 | ≥ 130/80 |
| MAPA, media nocturna | < 110/60 | de 110/60 a 119/69 | ≥ 120/70 |
Un promedio casero de 132/84 no llega a hipertensión. La misma cifra en la consulta sería tensión elevada a un paso del umbral. El error más común es leer la cifra propia en la columna que no le toca.
La propia tabla trae una advertencia sobre la consulta. Sus umbrales dan por hecho una medida estandarizada, y la guía reconoce que en la práctica diaria a menudo no se hace así: la tensión de rutina en el centro de salud puede salir de 5 a 10 mmHg más alta de lo que habría dado con el método correcto.
La AMPA es la automedida con un aparato de brazo. Sale barata, la puede hacer cualquiera, se repite durante meses y mete a la persona en su propio seguimiento. Mide siempre en reposo y no enseña la noche. La MAPA es el aparato que se lleva puesto un día entero y mide solo, cada 15-30 minutos de día y cada 30-60 de noche; para que el registro valga hacen falta al menos un 70 % de lecturas válidas. Recoge la vida real y las horas de sueño, pero es relativamente cara, no siempre está disponible y puede resultar incómoda o alterar el sueño. La guía las considera complementarias. En España decide el médico de cabecera cuál pedir según lo que necesite aclarar.
Para que un promedio de casa valga no sirve una lectura suelta. El texto de la guía pide dos medidas por sesión, dos sesiones al día (mañana y tarde), un mínimo de tres días y preferiblemente siete, con todo anotado y la media como resultado. Si en el resumen gráfico de la traducción española lee «tres automedidas», sepa que el texto del mismo apartado dice dos por sesión en casa; las tres medidas son las de la consulta (ESC 2024, European Heart Journal).
Medir solo en el centro de salud deja sin ver dos desajustes. La hipertensión de bata blanca sale alta en la consulta y normal fuera. La enmascarada hace lo contrario, y por eso se queda sin diagnosticar. Las cifras exactas de las dos, la postura, la talla del manguito y el brazo en el que medir están en la guía de automedida en casa.
Cuando la cifra es baja: el mareo al levantarse
La hipotensión ortostática es una caída de la sistólica de 20 mmHg o más, o de la diastólica de 10 mmHg o más, al ponerse de pie. Se mide al minuto y a los tres minutos de levantarse, después de cinco minutos sentado o tumbado. Según la guía europea, la tienen alrededor del 10 % de los adultos hipertensos y hasta el 50 % de las personas mayores que viven en residencias.
Tiene dos consecuencias prácticas. Explica muchos mareos al incorporarse que se achacan a «tener la tensión baja», y se diagnostica en la consulta con dos medidas seguidas. El aparato de 24 horas, en su uso rutinario, no sirve para valorarla. Si el mareo aparece en alguien que ya toma pastillas para la tensión, su médico necesita saberlo, porque puede cambiar la pauta.
Ejercicio, peso, sal, potasio y alcohol: cuánto mueve cada uno
Si la lectura cae en tensión elevada o por encima, la guía de 2024 pone números a los cambios de hábitos. Son medias de estudios hechos con grupos de personas, así que no prometen nada a nadie en particular.
| Medida | Efecto medido sobre la tensión |
|---|---|
| Ejercicio aeróbico regular (la guía recomienda al menos 150 min/semana de intensidad moderada) | Hasta 7-8 mmHg de sistólica y 4-5 de diastólica en hipertensos |
| Perder 5 kg de peso, de media | 4,4 mmHg de sistólica y 3,6 de diastólica |
| Bajar el sodio a unos 2 g/día (unos 5 g de sal) | Reducir la sal 2,5 g al día se asoció a un 20 % menos de eventos cardiovasculares en la población |
| Potasio de la dieta (la OMS, citada por la guía, recomienda más de 3,5 g/día) | Efecto antihipertensivo en dietas ricas en fruta y verdura, con asociación más fuerte en mujeres |
La última fila tiene letra pequeña. Con enfermedad renal, o con fármacos que retienen potasio (algunos antihipertensivos entre ellos), subir el potasio pide control analítico antes, y eso lo decide el médico. Sal, sodio y potasio se explican con detalle en la guía de dieta DASH, el patrón que el instituto estadounidense NHLBI publica en raciones diarias (NHLBI, DASH Eating Plan). El conjunto de medidas está en qué hacer para bajar la tensión.
El alcohol confunde a quien se mide por la mañana. En la revisión Cochrane de 2020 que recoge la guía, una dosis media (de 14 a 28 gramos de alcohol puro) bajó la tensión en las horas siguientes. Una dosis alta, de más de 30 gramos, la bajó durante unas 12 horas y a partir de las 13 la subió: 3,7 mmHg de sistólica y 2,4 de diastólica. Una cena con vino puede explicar el rebote de la lectura del día siguiente. A largo plazo, beber apenas 10 gramos al día se asoció a un 14 % más de riesgo de hipertensión en los hombres. La guía fija el tope en 100 gramos de alcohol puro a la semana y añade que lo más sano es evitarlo siempre que se pueda.
Acuda a urgencias o llame al 112 si una tensión de 180/110 mmHg o más se acompaña de dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza intenso, alteraciones de la visión, mareo, dificultad para hablar, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, confusión o somnolencia.
Fuera de ese escenario, la hipertensión no avisa. Suele pasar años sin dar síntomas, y de ahí el apodo de asesina silenciosa (Fundación Española del Corazón, MedlinePlus). Notar o no notar dolor de cabeza no dice en qué cifra está uno, como se explica en los síntomas que se le atribuyen.
Lo que separa los dos escenarios es el daño agudo en un órgano. Con ese daño, la guía europea habla de emergencia hipertensiva, que se trata en el hospital y casi siempre por vía intravenosa. Sin él, la misma cifra es una urgencia hipertensiva: no suele pedir ingreso, se baja con fármacos por boca y pide una revisión antes de lo previsto. Aun así, con 180/110 o más la guía quiere que un profesional descarte la emergencia. Por eso, sin síntomas, se repite la medida con buena técnica y, si se mantiene, se llama ese mismo día al centro de salud. Lo que toca hacer en cada caso está en cuándo llamar al 112 por la tensión.
¿Los valores normales cambian con la edad?
No. El umbral de hipertensión, 140/90 mmHg en consulta, es el mismo para todos los adultos, y la guía europea de 2024 no trae ninguna tabla de valores por edad. Las tablas «por edad» que circulan por internet no salen de ahí. Tampoco hay umbrales distintos para hombres y mujeres.
Lo que cambia con la edad es cuánta gente los supera. El estudio Di@bet.es, con una muestra representativa de los adultos españoles, encontró una prevalencia de hipertensión del 42,6 %: un 49,9 % en hombres y un 37,1 % en mujeres. Por edades quedó así:
| Edad | Prevalencia de hipertensión |
|---|---|
| 18-30 años | 9,3 % |
| 31-45 años | 17,2 % |
| 46-60 años | 44,4 % |
| 61-75 años | 75,4 % |
| Más de 75 años | 88,7 % |
A los 65 años, la tensión alta es lo habitual en la sala de espera. Habitual, sí. Normal para la edad, no.
En el mismo estudio, el 37,4 % de los hipertensos no sabía que lo era. Entre los ya diagnosticados, el 88,3 % tomaba medicación, y aun así solo el 23,9 % de los hipertensos tenía la tensión por debajo de 140/90 mmHg. El trabajo de campo se hizo en 2009 y 2010: es la referencia española más citada con desglose por edad, aunque no la más reciente.
La edad sí puede mover el objetivo del tratamiento, nunca el diagnóstico. La guía tiene un apartado para personas de 85 años o más, con fragilidad moderada o grave, o con hipotensión ortostática con síntomas antes de empezar a tratarse. Para ellas admite objetivos de sistólica más laxos y hechos a medida, por debajo de 140 mmHg, en lugar de la horquilla de 120-129 que se busca en la mayoría de los adultos tratados.
Por eso aquí no publicamos una tabla de valores por edad. La guía no la tiene, y las que circulan tranquilizan en falso justo en las edades en que la hipertensión es más frecuente. Tampoco interpretamos casos. La misma cifra significa una cosa a los 50 años sin antecedentes y otra a los 70 con diabetes, y esa lectura le toca a quien tiene delante la historia completa; lo mismo vale para ajustar, cambiar o retirar un antihipertensivo. Lo que sí encontrará en esta página son las cifras de la clasificación, los umbrales de cada método y el protocolo para llegar a la consulta con datos y no con impresiones. Es una de las piezas de la web de Corazón y Tensión, junto a las secciones de colesterol y de tratamiento.
Si lo que le preocupa es lo contrario, cifras que se quedan bajas o mareo al levantarse, lo hemos separado en tensión baja: qué hacer y cuándo es urgente.
Fuentes utilizadas 14
Aviso médico. Esta página explica cómo se clasifican las cifras de tensión arterial según la guía europea de 2024 y cómo se obtienen bien. No sustituye la valoración de un profesional sanitario: su cifra, en su caso, la interpreta su médico con el resto de la información delante.
Preguntas frecuentes
¿Por qué 120/80 ya no es la tensión ideal?
¿Por qué 120/80 ya no es la tensión ideal?
Porque la guía europea de 2024 bajó la franja de tensión no elevada a menos de 120/70 mmHg y retiró las etiquetas «óptima», «normal» y «normal-alta» de 2018. Medida en consulta, 120/80 queda ahora en tensión elevada. El umbral de hipertensión no se movió: sigue en 140/90, confirmada.
¿Hay una tensión normal distinta a partir de los 60?
¿Hay una tensión normal distinta a partir de los 60?
No. Con 45, 60 o 78 años, en consulta la tensión es no elevada por debajo de 120/70 mmHg y es hipertensión desde 140/90, confirmada. Con la edad cambia la frecuencia: según Di@bet.es, un 44,4 % entre los 46 y los 60 años y un 75,4 % entre los 61 y los 75.
¿Cuántos días hay que medirse en casa para que la cifra valga?
¿Cuántos días hay que medirse en casa para que la cifra valga?
Un mínimo de tres y, mejor, siete. Cada día, dos sesiones (mañana y tarde) con dos medidas en cada una. La media de todo lo anotado es lo que se compara con el umbral de casa, 135/85 mmHg.
¿Una tensión de 100/60 es preocupante?
¿Una tensión de 100/60 es preocupante?
Sola, no: está por debajo de todos los umbrales. Merece consulta si viene con mareos, visión borrosa o desmayos al incorporarse, que pueden indicar hipotensión ortostática, sobre todo en quien ya toma pastillas para la tensión.
¿Qué es la hipertensión de bata blanca?
¿Qué es la hipertensión de bata blanca?
Es la tensión que sale alta en la consulta y normal fuera de ella. La enmascarada es su contraria: normal en la consulta y alta en casa, y por eso pasa sin diagnosticar. Las dos se descubren midiendo también fuera del centro de salud.
¿Con qué cifra hay que ir a urgencias?
¿Con qué cifra hay que ir a urgencias?
Con 180/110 mmHg o más y síntomas como dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza intenso, problemas de visión o del habla, pérdida de fuerza o confusión: urgencias o 112 sin esperar. Sin síntomas, se repite la medida con buena técnica y, si sigue igual de alta, se llama ese mismo día al centro de salud para que descarten daño en algún órgano.